Salón de palabras

Bienvenido/a. Has abierto una puerta a un mundo mágico. La Voz de los Días tiene la facilidad de convertir la cotidianidad en sueños posibles, de hacernos ser lo que siempre hemos querido ser; volar con la libertad de un pájaro, dejar que la imaginación nos lleve a aquellos lugares que nuestro cuerpo no se atreve, o a veces no puede... En definitiva, ser nosotros. Leerme - me permito lector/a ser osada-, será para ti la prueba de que la Palabra consigue, y en este rincón especial al que has llegado, que poco a poco te quedes atrapad/a y no quieras seguir dando vueltas en busca de lo que ya has encontrado... En este libro cualquier sensación se parecerá más a un sueño que a una posibilidad. Ponte cómodo/a... Y si quieres conseguirlo, tus deseos son órdenes.


sábado, 31 de agosto de 2019

Globos al cielo



La ausencia pesa como losa inevitable. Los años sin cumplir, se quedan  esperando en la orilla de todos los besos posibles.
Nunca sabemos del todo la falta  que nos hacen, hasta que no hay Madre tras los sueños. Cuando creemos tener tiempo, se rompen los relojes dejando trizas de las horas por  los mañanas que ya no serán.
Grita el silencio ahora, que no hay más voces que los recuerdos y las lágrimas son verano roto.
Cumpliré años sin los suyos. El mismo día, del mismo mes, hasta que no tenga años para cumplirlos. Y en cada día de todos los que me queden, sabré que Ella está allí, en esa otra forma, con el pelo suelto y la juventud recobrada, donde dicen que la vida continua... Tras pasar por la puerta estrecha…

A ti, madre, que hoy tendrías 83 años terrestres. Que  el día 10 cruzaste al otro lado, donde no tienes dolor ni miedo. Que eres luz, desde el último aliento. Y estuviste aquí, en ese tránsito a la vida eterna, cerca de mi, hasta que nos hubimos despedido.

Te quiero, madre.





domingo, 4 de agosto de 2019

Libertad bajo Palabra

Crónica del día:
Anoche tuvo lugar en Barrax (Albacete) la LII Cuerva Lieraria. De nuevo palabras, música, poesía y duende al son de guitarras, cante y jaleo del bueno. 
Yo tenía previsto ser más irónica con mi lectura en Almería de "deseo satisfecho"... Pero la censura estos días de los cantautores Rozalén (tan manchueguica ella) y Luis y Pedro Pastor, (de los de toda la vida), me puso a darla a la tecla en el sentido de mi voz de todos los días...Que para eso soy yo la literata más cotidiana en prosa del alma mía que existe...(si existe otra voz poética y del día a día, que me llame y me cuente)

..."Tenía previsto traeros otra historia, más irónica, menos de ruido interno… Pero yo, que he escrito un libro llamado “La Voz de los Días”, no puedo pasar página por lo que pasa, incomprensiblemente, aún, todavía.

LIBERTAD BAJO PALABRA


De los poemas de Octavio Paz me nutro de título y verdad. Me sirvo de un grande de la Poesía que supo que esas dos palabras, por sí solas, podrían mover el mundo. Mover el mundo. De eso debería tratarse... Pero nos anclamos en ayer, perdiendo de vista la oportunidad de ser hoy, sin miedo al mañana... Tengo detrás de mí guitarras, voz y sentimiento. Me descubro ante los sueños que hacen posibles los artistas que conocen el duende y el don de la Palabra.


LIBERTAD BAJO PALABRA… Ahí es nada, poetas… Era la voz de un poeta que pese a apellidarse PAZ, le hicieron la guerra… Pero él no se hizo trinchera. Él solo se hizo Poeta… ¿Y a qué cantan los poetas para ser el miedo de los que deberían tener Palabra y estar hechos de Libertad… ‘?


Octavio Paz escribía Poesía a la Poesía… Que en algunos pueblos censuran… Aún, todavía,


…Poesía…



Llegas, silenciosa, secreta, armada, 
y despiertas los furores, los goces, 
y esta angustia sin fin 
que enciende lo que toca 
y engendra en cada cosa 
una avidez sombría. 

El mundo cede y se desploma 
como metal al fuego. 
Entre mis ruinas me levanto, 
sola, desnuda, despojada, 
sobre la roca inmensa del silencio, 
como solitaria combatiente 
contra invisibles huestes. 

Verdad abrasadora, 
¿a qué me empujas? 
No quiero tu verdad, 
tu insensata pregunta. 
¿A qué esta lucha estéril? 
No es el hombre criatura capaz de contenerte, 
avidez que sólo en la sed se sacia, 
llama que todos los labios consume, 
espíritu que no vive en ninguna forma 
mas hace arder todas las formas 
Eres tan sólo un sueño, 
pero en ti sueña el mundo 
y su mudez habla con tus palabras. 

Llévame, solitaria, 
llévame entre los sueños, 
despiértame del todo, 
hazme soñar tu sueño, 
unta mis ojos con aceite, 
para que al conocerte me conozca. 


Eso decía Octavio Paz que era la Poesía. La que cantan los poetas junto a las guitarras…


Yo lo saco ahora de esa tumba de recuerdos para nombrar esta cosa mía que hoy traigo, que viene como anillo al miedo… Que me revuelve todo por lo incomprensible, aún, todavía… Pero estamos aquí, en Barrax, donde se nos invita a contar y cantar sin coacciones ni censura, porque los pueblos deben ser libres y sus regidores de puertas abiertas. Oportunidad…


Pero los pueblos son lo que se hace con ellos y de ellos. Por ahí, cantautores enmudecen ante la censura. Aún, todavía. ¿Tanto miedo puede dar un Poeta? ¿Cuantos secretos cuenta una voz? ¿Qué poder tienen las cuerdas de una guitarra, para ser calladas?


Silencio de palabras echas de amor y lumbre… Aún, todavía…


Ayer escribí esto. Viene caliente, como si el sol de agosto le hubiera dado de lleno, en toda la palabra. Pero me lo gritaron las mordazas; los poemas silenciados, la música quieta, las voces calladas. Aún, todavía.


Soy mujer que escribe y sueña libertad. Como aquellos a quienes les importa la palabra bien dicha y los sueños cumplidos…O por cumplirse…



Tiempo pasado, presente y futuro incierto, es lo que somos. 
Y yo soy, como vosotros, Poema. 
Canción de cuna. 
Palabra de duelo. 
Velo al viento, alguna vez rasgado. 
De aquellos tiempos que hicieron estos. 
Agua y arena. 
Y tanto más que no puede solo en verso contenerse… 

Me miráis y vuestros ojos son preguntas. Lo sé…

Os miro y mis ojos os preguntan… Y nos quedamos sin respuestas…
Yo, también, “anoche tuve un sueño”… Pero ahora será mejor callarse, para que otras voces cuenten y canten…

Dijo Arquímedes: “Si hubiera otro mundo y pudiera ir a él. Entonces podría mover éste”…


(“Dadme un punto de apoyo, y moveré el mundo”... dicen que dijo lo que arriba dijo) Que para tergiversar la palabras, nos las pintamos solos...


Carmen Callado

La Voz de los Días.














miércoles, 27 de marzo de 2019

lunes, 26 de noviembre de 2018

Letras junto al Mar







El viernes 23, Cartagena fue encuentro de Palabras junto al Mar. La UNEE no escatima esfuerzos para permitirnos soñar y contar. Un nuevo honor, para mí, encontrarme entre tan buenos escritores. Grande el esfuerzo del delegado J. A. Pellicer para que también la música, el baile y la danza, fueran compañeros de arte y amistad entre prosa y poesía. Agradecer a Diego Quevedo, que no dudó en contarnos obra y milagros de Isaac Peral y ese submarino que descansa su historia, mientras mis compañeras de viaje, y yo, éramos transportadas en olas de amabilidad. Al día siguiente, fuimos al Mar, que menos...

lunes, 1 de octubre de 2018

Otoño abre puertas de fuego



El pasado 21 de septiembre volvimos mis Voces y yo a Madrid, a la Biblioteca Iván de Vargas." El otoño abre puertas de fuego" fue el motivo para volver a ser Poesía y Palabra de Cuento, Relato y Amistad; todo con mayúsculas.

La UNEE Centro, es la mejor forma de tomar contacto con los sueños y ser motivo de encuentro literario.

Volveré siempre que pueda (y quieran estar conmigo)



lunes, 6 de agosto de 2018

LI CUERVA LITERARIA







El sábado 4 de agosto, de nuevo, en la LI Cuerva Literaria de Barrax (Albacete), tuve el placer de que la "Ilusión de Dulcinea", relato en prosa poética que forma parte de mi libro "La Voz de los Días" fuera un recuerdo a la Dulcinea del Toboso, levantada del adoquín por un Quijote reinventado en un pasajero de la calle, educado, galante y generoso, en un requiebro metafórico a la realidad hecha de esperanza: (No lo llevaba previsto, pero viendo que el trofeo con que nos agradecieron estar ahí (totalmente tro-bonito), me hizo rebuscar en mis voces de cada día (que nunca un título se me pudo antojar más certero, la verdad sea dicha...)

Soñamos con una humanidad que no deshumanice los sentimientos. Que ame la vida y no la desprecie en el maltrato a los propios humanos y a los animales que nos hacen mejores si miramos los ojos de un gato o de los perros tan apaleados. A mí, al menos, se me rompe el alma de ver imágenes aterradoras. Por eso, en mis prosas siempre habrá un Quijote y una Dulcinea que sea motor de sueños posibles.

Abrí la tarde con "Vidas Quemadas" en un recuerdo triste a la vida quemada de los bosques, porque cada vez más vida sucumbe bajo el odio de las llamas que son propiciadas por los deshumanizados que no miden el terror de sus actos, ni las consecuencias de su maldad. Tanto humano y tanta naturaleza muerta...

Y la eterna búsqueda de la Paz "Poema para una esperanza". Donde las guerras, inventadas, son tan reales que matan con juegos macabros de metralla.

Una tarde entrañable, bien acompañada, donde el calor no fue sino un abrazo de verano.

sábado, 12 de mayo de 2018

Cuando un amigo (de la niñez) se va




Tantos años sin saber de su Vida y hoy me entero de su Muerte. 
Es lo que tiene la escritura en esas líneas que permiten la lectura del Destino, que un día, sin esperar siquiera un cambio en la rutina, se te obliga a revivir, como si el tiempo no hubiera transcurrido, que tu amigo de la niñez, de paseos interminables, de conversaciones de colegio y cromos intercambiables, ha muerto. En quince días. Sin signos antes evidentes de enfermedad; sin que nada hiciera presagiar que, a dos días de su cumpleaños, el cielo abriría un hueco entre las nubes y se lo tragaría; quitándole a la tierra el caminar de un hombre bueno, excelsamente bueno, me dicen.

Ella, tan soberana, vuelve a dejarnos su mensaje incorruptible sin que le tiemble ni un solo hueso,  de que manda más que cualquier corazón que palpita en los entresijos de nuestras vísceras, venas y sangre ardiente, y te restriega, sin paliativos, que le importa un bledo la desolación, el llanto, la incredulidad… que deja a su paso.

Fuimos niños de madres ausentes. La suya, muerta cuando él debería succionar sus pezones y alimentarse de todo el amor que una madre es capaz de entregar. La mía, a kilómetros de distancia por ese juego de la vida que se recrea en mover las fichas a su antojo.
Yo enfermé. Estuve tan grave que mi madre se desmayó cuando le dijo el médico que poco quedaba por hacer; sino esperar el milagro de las últimas inyecciones.
Él enfermó. Estuvo tan grave que su familia lloró cuando les dijeron que poco quedaba por hacer; sino esperar el milagro de las últimas inyecciones.

Pero éramos para la Vida. Y éramos tan niños…

No recuerdo cuando dejamos de pasear las tardes y de sentarnos a ver pasar gente en los escalones que olían a pan, suspiros y marquesitas, además de todos los dulces que horneaba Julio el panadero y que era un placer percibir junto a las conversaciones de niños con destino.

Crecer es lo que tiene. Que no tiene sino dudas en el transcurrir de los años que nos asignan. La vida dura el tiempo que trae marcado desde allá donde quiera que “algo” decide que formemos parte del paisaje y del pasaje. Nos compra un billete de vuelta. Nos entrega familia y un rol al que atenernos o desentendernos. “Algo” que nos maneja a su antojo; que veces nos da momentos de felicidad o nos clava puñales que nos desangran vivos.

Pero siempre Ella. Fea a rabiar. Asquerosamente fea. Pero tan omnipotente que somos ceros a la izquierda de su guadaña siempre acechando con el calendario entre los huesos.  Y no podemos hacer otra cosa que seguirla, si así lo trae marcado con una cruz negra sobre ese día, ese año, esa hora… Ese maldito momento cuando aún es, tan temprano.

Diego. Un amigo de la niñez. No había vuelvo a saber de él. Tan solo breves retazos de algún encuentro casual, hasta que la noticia se estrelló haciéndose presencia de recuerdos  tan lejanos, ahora en lo irremediable...

He visto su cara de adulto. Era el mismo ser humano sonriente que yo ahora recuerdo tanto. Sin pizca de maldad en ninguno de sus días. He leído cosas sobre él, del gran ser humano que era, del trabajador responsable, del hombre intentando hacer siempre lo correcto, y me ha hecho sentirme orgullosa de mi propia vida. Pese a como nos conducimos por ese Destino que nos lleva; pese a las desavenencias, los olvidos, la dejadez en la amistad o la pérdida de los amigos, siempre, siempre, he sido afortunada con la gente que me he encontrado en el camino.

Las personas buenas  han dejado su huella en mi corazón.
Las no tan buenas me han dejado un aprendizaje de por vida.
Él era de las buenas.