Salón de palabras

Bienvenido/a. Has abierto una puerta a un mundo mágico. La Voz de los Días tiene la facilidad de convertir la cotidianidad en sueños posibles, de hacernos ser lo que siempre hemos querido ser; volar con la libertad de un pájaro, dejar que la imaginación nos lleve a aquellos lugares que nuestro cuerpo no se atreve, o a veces no puede... En definitiva, ser nosotros. Leerme - me permito lector/a ser osada-, será para ti la prueba de que la Palabra consigue, y en este rincón especial al que has llegado, que poco a poco te quedes atrapad/a y no quieras seguir dando vueltas en busca de lo que ya has encontrado... En este libro cualquier sensación se parecerá más a un sueño que a una posibilidad. Ponte cómodo/a... Y si quieres conseguirlo, tus deseos son órdenes.


martes, 14 de febrero de 2023

14 DE FEBRERO

La calle se alfombra de pasos decididos que buscan el reclamo del día.

Hoy, es San Valentín.

Felicitas siempre pensó que no caería en la red que tienden los escaparates engalanados con flores, que se marchitan tras el primer deseo. No esperó nunca celebrar el amor, aunque ella siempre estuvo enamorada. De él, de ellos, de la vida… Nunca creyó que a un determinado día, fuera necesario hacerle regalos. Sólo con recibir y dar Amor, sería suficiente.

Mientras callejeaba la tarde, se paró frente a una tienda de Cupidos colgantes; que amenazaban con sus flechas los ojos que buscaban distraerse entre los corazones de papel pinocho, y suspendían su síncope ornamental reclamando corazones de carne enamorada. Rumiaba la soledad con la que se acompañaba, hablando, sin pronunciar palabra. Se decía que, a ella, el comercio de la felicidad no le importaba nada. De pronto le vio. Tras el mostrador, la sonrisa le atravesó la piel. Envolvía regalos a los enamorados que hacían cola para celebrar San Valentín. Por más que se negó, sus pies la desanduvieron, empujando la puerta.

Le llegó su turno. Pidió flores. Cuando él las envolvió, poniéndolas en sus manos, Felicitas se las regaló. Él, no la reconoció, ni recordó que fue su primer amor del que ella no se había olvidado.

Del libro "La Voz de los Días"
Carmen Callado.