Salón de palabras

Bienvenido/a. Has abierto una puerta a un mundo mágico. La Voz de los Días tiene la facilidad de convertir la cotidianidad en sueños posibles, de hacernos ser lo que siempre hemos querido ser; volar con la libertad de un pájaro, dejar que la imaginación nos lleve a aquellos lugares que nuestro cuerpo no se atreve, o a veces no puede... En definitiva, ser nosotros. Leerme - me permito lector/a ser osada-, será para ti la prueba de que la Palabra consigue, y en este rincón especial al que has llegado, que poco a poco te quedes atrapad/a y no quieras seguir dando vueltas en busca de lo que ya has encontrado... En este libro cualquier sensación se parecerá más a un sueño que a una posibilidad. Ponte cómodo/a... Y si quieres conseguirlo, tus deseos son órdenes.


martes, 21 de junio de 2016

En el 25 Maratón de Cuentos de Guadalajara


Llegar a Guadalajara y vivir sus calles.


Narrar cuando las calles aún no están puestas.



Con mi credencial de cuentista.



La primera vez que narré sin que una página me acompañara. (Hice lo que pude) En 46 horas ininterrumpidas de cuentos, aunque el sueño te atrape, la ilusión está despierta. Ha sido un placer estar ahí. 


Algunas imágenes del 25 Maratón de Cuentos de Guadalajara. Llegar al Palacio del Infantado el sábado y entrar en la magia de la ciudad. Los sueños sueltos, las calles repletas. Yo, en el Zaguán, temprano, allí donde narró la madrugada, pero no por ello menos mágico. Quizá otro año pise el escenario grande, quizá prefiera el pequeño, porque para la Palabra y los Sueños no importa el espacio. Narré "La Fuerza de las Palabras" y las llamé cuento-historia de realidad y fantasía. Porque es así como lo creé aquél verano, como lo viví, como lo soñé; como lo cuento. Eran esas las palabras y no otras, las que quise llevarme. No son nuevas, pero tampoco son las mismas… (La excesiva luz del escenario no enseña mi cara, pero mi voz siempre es la misma), saldrán de mi boca como salieron de mi imaginación… Libres y mías. Por eso las regalo… Y esta vez, las traviesas Palabras se hicieron Guadalajara en sus calles, sus gentes, sus sueños...



Aquí estoy, a esa hora temprana en que me tocó contar lo que quisiera. Mi nombre ya es Guadalajara y cuentos.


Esta fotografía me encanta. Demuestra como los cuentos siguen despiertos en la madrugada (aunque alguna organizadora se rinde) y las cuentistas se tapan con mantas de junio. Fueron tres días de cuento. Si la fuerza me acompaña, volveré...

sábado, 23 de abril de 2016

EL LIBRO Y LA FLOR



Envuelto en primavera el jardín exhala aromas nuevos. En un baile de mariposas, el Libro se abre tierno en las manos  de la  mujer de rostro hermoso; que ha quedado dormida en el silencio de la tarde cálida.
—Ven, le dice en tono acariciador el Libro a la Flor que, frente a él, esparce su aroma. Y ella, de aterciopelada piel, se deja mecer por la brisa fresca de sus hojas. —Voy a contarte la historia de nuestros antepasados. —Le susurra, mientras aspira su aroma. Ella, tímida, posa sus apasionados ojos en el cuerpo tatuado de palabras.
—Erase una vez una Flor y un Libro. La Flor, contenía en su rostro toda la belleza. El Libro, la sabiduría. Juntos se habían propuesto recorrer el camino abierto por el Corazón.  Querían saber de las mismas cosas y aprender el misterio de la Vida; para contribuir juntos al nacimiento de un Mundo Mejor.
El día que se encontraron, la Flor se balanceaba mimosa y perfumada en su tallo cubierto de hojas tiernas; mientras que el Libro había sido olvidado en una piedra cubierta de musgo,  por un niño despistado y juguetón. Pero la Magia, oculta en el Árbol de la Sabiduría, se había confabulado para que ellos se re-conocieran.
—Hola, dijo la dulce voz de la Flor, cuando el Libro, abierto sobre la roca por el suave soplido del viento, le miró silencioso, pero decidido.
— ¡Qué…qué bella eres! —Balbuceó, ante el rubor que le abrasaba al sentir sobre su cuerpo el aroma limpio y fresco de su aliento.
— ¿Qué haces aquí, tan solo? —Le preguntó al Libro con vocecilla matizada de inocencia.
— ¡Bah! Hay veces que no me valoran lo suficiente, pero los niños son así. Prefieren llenarse la cabeza de pájaros que de las letras que emanan las bellas palabras. Aunque yo no me dejo amedrentar por el desánimo. Ya les llegará el tiempo en que me buscarán para conocer todo lo que contengo en mi interior. Ahora, mi amigo se ha olvidado de mí por haberme traído a regañadientes. Ha salido corriendo a la captura de lagartijas, sin darle importancia alguna a todos mis conocimientos.
— ¡Ah, vaya! si que pareces importante.
—Perdona, si te parezco engreído; pero sí, lo soy.
— ¿Y qué es lo que de ti se puede aprender, para ser tan importante?
— ¡Oh! No acabaría de contarte. Necesitaría siglos a tu lado para que pudieras entrar en mis pensamientos. Llevarte a caminar de mi mano por la Naturaleza que en mí se contiene. Dejarte sentir en la piel el amor sublime de los amantes. Que vieras a través de tus ojos, mi vida de viajero. Darte ayuda de consejero en tus peores momentos. O, que pudieras comprobar, como se pueden salvar, también gracias a mí, los cuerpos enfermos de mala salud y aburrimiento… Bueno, para qué seguir. Tú eres demasiado joven. Aún no podrás comprender todo lo que yo puedo ofrecer.
— ¡Sí, sí que eres engreído! —Le espetó la Flor, estampando dos gotas de rocío en el lomo grabado de purpurina. Hay que ver qué sobrado estás de ti mismo. Yo, por ejemplo, no soy tan erudita. Pero no me infravalores; que, aunque tierna y menuda, puedo ser tan importante como tú.
—Explícate.
—¡¡Ahhh!! Lo que una mujer tiene que esforzarse para que se la entienda… Para que te enteres, Libro; soy regalo para la vista. Mis aromas inundan los sentidos de las gentes. Cuando la vida nace, me llevan a poner el primer beso en la feliz mamá y una caricia en la piel reciente. Otras veces, me envuelven en lazos para asistir entre azahar a las uniones que se esperan imperecederas. Creciendo con la edad, también me eligen para adornar los años. A los buenos estudiantes —que, a lo mejor tú les has enseñado lo que son, no lo pongo en duda—, se les premia con un abrazo mío entre sonrisas. Y, para no extenderme en mis poderes e importancias: hasta a la Muerte, en su último paseo por la Vida, se le merma su fealdad al ir junto a mi belleza.
—Entonces —convino el Libro—, estamos hechos el uno para la otra. Juntos podemos cambiar al Mundo. Aunque eso sí, te prevengo; no va a ser fácil.
—No importa; me gustan los retos. Pero, imagínate: sumada tu persuasión a mi delicadeza, podemos conseguir que la dura y triste realidad se conviertan en un camino de rosas.
—Bueno, bueno, no seas tan presuntuosa. Porque será también necesario un camino hecho de palabras.
—Vale. Dijo la Flor. Yo siembro el jardín para que florezca, y tú lo abonas de conocimientos.
Durante mucho, mucho tiempo, el Libro y la Flor se afanaron en su empeño de engrandecer el mundo que soñaron. Más, como se imaginaron, no fue tarea fácil. Las palabras contenidas en la sabiduría del Libro, nunca fueron suficientes. Tampoco el cálido y acariciador aroma de la Flor, hicieron sucumbir al fétido olor de la incomprensión y al odio arraigado en las envidias.
Los siglos han ido creando libros nuevos y flores diferentes. En ambos se contienen ingredientes para escribirse siempre una nueva Historia; pero aún no ha sido posible el entendimiento entre las gentes que, a veces, sólo a veces, esparcen al viento semillas de buena voluntad.
La tarde había caído sobre los brotes tiernos de la higuera. Los gatos maullaban al amor junto a las esquinas del deseo.

La hermosa mujer, que se había dormido al sopor del calor del verano, despertó abrazada al Libro que, silencioso y cálido, la inundó con aroma a flores frescas.

viernes, 1 de abril de 2016

SIEMBRA DE PRIMAVERA



Hoy, la Voz de los Días ha estado, de nuevo, en la Siembra de los Libros que, como cada trimestre, con el cambio de estación, lleva a Cabo "El Club de los Libros Perdidos de Tobarra".

Hemos estado, también,  con TV de Castilla-La Mancha, en su programa "Ancha es CLM", que ha querido ser testigo con amabilidad y buen hacer de estas dos profesionales  y han grabado una Siembra tan especial como mágica. 

Sabemos que los libros nos permiten ser lo que queramos ser y nos ayudan a paliar cualquier día cuajado de tristezas. Salir de nuevo a las calles, en la recién estrenada primavera, no es mera rutina, pues en Tobarra hay muchos motivos para soñar de la mano de la Literatura.

En cualquier rincón, en aquella esquina, en el supermercado, en el parque o en el autobús... tienes una excusa para viajar sin pagar billete...


lunes, 21 de marzo de 2016

SIEMBRA EN SOLITARIO


Día internacional dela Poesía.

Hoy es el día en que la primavera nos hubiera traído una nueva Siembra de Libros. La lluvia podría haber regado las páginas que esconden semillas y secretos. Pero estamos en Semana Santa y lloran por las esquinas las vírgenes y los duelos. Quizá hoy, en esa Procesión del Recuerdo, alguien se acuerde de que los libros no mueren ni las palabras perecen. Quizá hoy sea un buen día para no olvidar que debemos leernos entre capuces y tambores, y sacar un buen aprendizaje del peso que cargan las conciencias bajo el palo.

Quizá hoy, en estos momentos, alguien encuentre un libro entre los nazarenos, porque yo, en solitario, he salido a sembrar libros, cuando el cielo mortecino lloraba ausencias. 

Porque no sólo de vía crucis vive el hombre y, por aquí, hay muchas piedras donde esconder tesoros.


(Libro comprado el viernes pasado en Valencia. En una librería abarrotada de fallas. El título fue un encuentro (quizá causal) con el día de la Poesía que es hoy. El autor uno de los buenos para disfrutar).

martes, 8 de marzo de 2016

LEVÁNTATE Y LUCHA CONMIGO


Desnudarse de estigmas. Quitarse de la piel las escamas muertas del tedio. Volverse hacia las sombras y enarbolar la luz de la lucha para seguir caminando. Decirle al viento que la vida pasa y con ella nos alejamos cada día en lo que no se consigue. Por eso tenemos prisa en la languidez en que se mueven demasiados días. Por eso la eterna convicción de que no todo se ha conseguido mientras nos empeñamos en lograrlo.

Puedo decirlo más alto, pero no escribirlo más claro. 
(Día 8 de marzo...Y los que nos quedan...)


lunes, 1 de febrero de 2016

LA SONRISA DE OLVIDO

Olvido, la mujer que ha caído en las garras del Alzhéimer, consigue sonreír gracias a María, su nieta, y a su marido que vuelve a cantarle aquella canción que tanto disfrutaran de jóvenes. La Sonrisa de Olvido es un relato contenido en este libro que me está dando muchas sorpresas agradables y las alegrías necesarias para ir buscándole un hermanito. Este año ha sido escenificado, mediante un microteatro, en la VIII Gala a beneficio de AFA Tobarra. Dejo algunas magníficas fotos de Elena Lisón y el video que Jorge grabó esa maravillosa tarde del 23 de enero. Agradezco infinitamente la colaboración de María Valcárcel, Sara López, Antonia Jiménez y Juan García que hicieron posible que la vida narrada de Olvido fuera mucho más que un relato. Al final de las imágenes, el relato tal y como se contiene en el libro "La Voz de los Días"






LA SONRISA DE OLVIDO.

 —¡Eh, tú, para¡
A mi espalda sonó la voz de una niña.  El anciano, cogido de su mano, disculpó a la pequeña.
— ¡Dime¡ ¿Qué quieres, guapa?
—Tú eres la que escribes cuentos sobre mi abuela Olvido, pero haces llorar a mis papás y a mis tetes. Mi yayo dice que eres muy tierna, pero se pone triste cuando va  a ver a los cantantes a la fiesta esa tan chula que hacéis para ayudar a los enfermos. ¿Podrías contar cosas alegres de mi yaya?
Se me hizo un nudo en la garganta. El hombre sacó tembloroso el pañuelo del bolsillo. Los ojos, azules y tristes, dibujaban el asombro de haber sido tocado, aún más, en su corazón sensible.
— ¿Sabes, llevas razón? Olvido es ahora una mujer de sonrisa apagada. Pero no hay nada que la magia de las palabras, y una mirada de amor, no puedan lograr. ¿Le hacemos los tres pasar un rato alegre?
—¡Vale, qué bien¡ Ahora la abuela podrá divertirse con nosotros. Ella siempre me contaba cuentos y que, cuando era pequeña, tenía una muñeca de trapo a la que le hacía trajecitos y trenzas de lana.  Jugaba en la calle con un carrito de cartón. Y hacía comiditas en un bote que brillaba con el sol. Cuando creció, conoció a un chico guapo, muy bueno... ¡Ahora es mi abuelo, que lo sepas¡... Cuando se casaron, fueron de viaje de novios a segar el trigo... Allí, bajo el sol, se besaban mucho.
Los ojos del hombre bueno se humedecían, -pese a que era eso lo que tratábamos de evitar.
La niña  me llevó hasta el kiosco del parque. Una cometa con forma de paloma, revoloteaba atada con cintas multicolores. La compramos. También algodón dulce y unos caramelos de café con leche.
Olvido nos vio llegar, sentada frente al templete de la música. Su marido la abrazó y le puso en la boca un beso de azúcar. En sus manos volaba la paloma de papel. Los caramelos se colaron por los bolsillos de la bata de una mujer a la que le brillaban los ojos. Sonreía. Él me contaba que, siendo  unos críos, se hicieron novios. Correteaban por el Cerro del Reloj, volando una cometa. El primer beso, robado, sabía a caramelos de café con leche.
Durante un largo rato observamos como Olvido nos devolvía sonrisas cada vez que hablábamos de aquellos tiempos en que, juntos, se enamoraban de la vida. Comprobamos que, pese al tiempo y la memoria olvidada, el corazón siempre puede sonreír, al recibir una caricia.
Me despedí de los tres. La pequeña,  alzándose, me dio un sonoro beso en la mejilla. En la mano me puso un arrugado papel que había garabateado mientras miraba todo con interés.
—Muchas gracias por haber hecho reír a mi abu. Yo también le voy a hacer un cuento para que se acuerde de cuando mi mamá era pequeñica y ella le hacía palomitas de maíz, que saltaban de la sartén y volaban, como la de la cometa... Yo también dibujo Palomas Blancas en el cole. Dice mi seño que son para que tengamos Paz...
Pues eso...
Se despide, esta que lo es: Carmelilla.
Me solté de la mano menuda y firme. Fui alejándome con gran esfuerzo para no llorar de alegría al llevar conmigo la ternura que nunca querría olvidar.


jueves, 31 de diciembre de 2015

LA DESNUDEZ DEL CALENDARIO




Tantas veces le he visto quitarse la ropa, que ya ni me sorprende. Pero es un hecho su completa desnudez, sin pudor, ante tantas miradas. Aunque le ha llevado su tiempo, porque un calendario que se precie no coquetea con la frivolidad de un desnudo desinhibido y rápido, ante cualquiera. Es como si prefiriera insinuar más que mostrar su cuerpo tatuado de números y fechas que, a su vez,  dejan a la vista las muescas que le graban las esquinas dobladas por las que ha visto pasar sus días. Ni más ni menos que 365, o 366 si el calendario se levanta bisiesto y le regala unas horas más a un mes que, sin remedio, seguirá siendo el más pequeño de la hoja.

Sea como fuere, el caso es que se nos acaba otro año más en todo, 2015 cumplió su cometido. No quiero pecar de aguafiestas, pero más que acabar, se escapa, porque a quién más y a quién menos, se nos escapan momentos, oportunidades, sueños... y cada vez tenemos más días y menos tiempo… Por eso, como la ocasión la pintan calva, y ya que esto de desear buenaventuras de fin de año es tradición, que mejor ocasión para no perderse en tonterías y que afloren los mejores sentimientos, sin resentimiento, y un deseo que lanzo al viento y es que en 2016 yo pueda seguir siendo La Voz de los Días, porque hay mucha vida que contar y mi deseo es que  me leáis

Gracias calendario por haber estado tantas hojas cerca y darme la oportunidad de ver cómo te desnudas cada vez que cumples años, a  mi lado.

Que el año que comienza sea para todos como cada quién en sus sueños quiere lograr  y la Salud nos ayude a seguir junto a calendarios que se quitan la ropa y la vergüenza...

Y la Paz, por favor, la Paz...