Salón de palabras
Bienvenido/a. Has abierto una puerta a un mundo mágico. La Voz de los Días tiene la facilidad de convertir la cotidianidad en sueños posibles, de hacernos ser lo que siempre hemos querido ser; volar con la libertad de un pájaro, dejar que la imaginación nos lleve a aquellos lugares que nuestro cuerpo no se atreve, o a veces no puede... En definitiva, ser nosotros. Leerme - me permito lector/a ser osada-, será para ti la prueba de que la Palabra consigue, y en este rincón especial al que has llegado, que poco a poco te quedes atrapad/a y no quieras seguir dando vueltas en busca de lo que ya has encontrado... En este libro cualquier sensación se parecerá más a un sueño que a una posibilidad. Ponte cómodo/a... Y si quieres conseguirlo, tus deseos son órdenes.
lunes, 22 de agosto de 2022
martes, 31 de mayo de 2022
ADIÓS, NICOTINA, ADIÓS (día mundial sin tabaco)
Los Pulmones se habían
reunido de urgencia en el gabinete de crisis.
La situación que les
contemplaba, no permitía dilación alguna. Hacía tiempo que deberían haber
tomado una decisión que les permitiera a ellos, y a otros congéneres, salir
airosos de la lúgubre caverna en la que se habían ido metiendo —por culpa de su
falta de sentido común—, que había derivado en dependencia y rebeldía.
Pero aún estaban a
tiempo. El mal ya estaba hecho; en mayor o menor medida, pero si se unían, la fuerza
les haría ganar la batalla a la encarnizada guerra que se estaba librando en
sus dominios.
La cosa no pintaba
bien. Todo era negro —como futuro incierto—, porque el sistema que les
gobernaba les había dejado fuera de combate. Sin reservas para vivir con la
calidad necesaria, ni fuerzas suficientes para plantarle cara a los desafíos de
una vida, a veces tan alegre y sana, y otras, tan abocada a los malos humos.
La Nicotina, enemiga
acérrima desde que le abrieron las puertas de su intimidad, les estaba jugando
muy malas pasadas. No solo les hacía perder cantidades importantes de los
exiguos ingresos que entraban por la puerta sino que se jugaban, a la carta más
alta, la salud que se escapaba por la ventana, como ladrón descubierto
llevándose la plata.
Cuando llegaron a la
asamblea convocada, la Bronquitis y el Asma se situaban en los sitios
habituales que por años venían ocupando.
Se esperaba —aunque en
realidad no le querían ver aparecer—, al Cáncer. Era duro de pelar. Sabían de
lo traicionero que podía ser, de lo nefasto de su comportamiento. —Ojala se
arrepienta y no venga. —Mascullaban las
lenguas de papilas apagadas, entre feas dentaduras.
Quién primero tomó la
palabra, era una mujer de cabello teñido de azul. Usaba gafas de concha que escondían ojos vivaces, algo miopes.
Hacía años que convivía con los reunidos. No en vano, desde que acabó la
carrera de medicina, Doña Amparo no era sino eso: amparo de todos y todo. El
remedio de los males y el consuelo de los malos.
Había sido su primer
destino el pueblo donde aún seguía. En él, hacía años que había situado su
cuartel general. Era buena en lo suyo. Se aferraba al fonendoscopio en un ir y
venir del enfermo al sanado, con precisión de
relojero. Y, como ella decía: —más vale lo malo por sanar, que lo sano
por enfermarse. Y, ahí estaba, presidiendo la mesa. Con mirada inquisitiva y
disposición entrenada por años, para dar un golpe de efecto que acabara con la
rebelión que atacaba por todos los frentes. ¡Porque buena era ella. No sabían
los reunidos a quién se habían enfrentado.
—¡Se acabó! —Dijo
arrojando las cajetillas de tabaco a la canasta de los deshechos. A partir de ahora, el Oxigeno os dará las
pautas que tenéis que seguir. Yo, estaré al frente de la contienda. No quiero
deserciones. Acabo de decretar un estado de emergencia. Por consiguiente;
un estado de alarma, estado de excepción y estado de sitio. Así que,
firmes, y a entregar las armas.
Los Alveolos aplaudían.
En su fuero interno, admiraban a esa mujer que, tantas veces, les había
recetado remedios para su ahogo en tiempo de crisis.
Quienes musitaban casi
escondidos entre la enfermedad —por vergüenza, reconocerían más tarde—, eran
las Disfunciones Eréctiles. Tantas veces en tela de juicio y anunciadas, sin
reserva, en los paquetes ahora abocados al abandono. Gracias al golpe de efecto
de Dª Amparo.
Algunos adictos
acérrimos a la Nicotina, se resistían a aceptar el estado decretado por la
doctora. Le acabaron recriminando que, ahora, el tiempo se les eternizaría.
Sabían que cuando tratan de abandonar su hábito tienen distorsionada la
percepción del tiempo y sienten que éste discurre más lentamente; temiendo
padecer después otro mal de difícil cura: El Aburrimiento.
Doña Amparo, no se
amedrentó. Toda calma mental y visión
profunda, puso de manifiesto la solución en forma categórica de verbal receta.
—Si se os hace largo el
tiempo, escuchar música, hacer encaje de bolillos… O piruetas... Cualquier cosa
antes de seguir fumado. Porque el tabaco, ya se sabe… Ni siquiera os deja
gozar, saborear, oler, y, menos aún, respirar. No quiero volver a ver el color
macilento en vuestros rostros.
La Bronquitis, el Asma,
la Carraspera y las Disfunciones Eréctiles, dejaron sobre la mesa y por
escrito, su renuncia al tabaco.
Las Lenguas —a veces de
doble filo—, salieron comentando a las Papilas que pronto se volverían
gustativas.
El Olfato se arrellenó
en el sillón. Tenía ante sí la pronta revolución de los aromas.
La Nicotina había
perdido una importante batalla. Lo tenía claro.
Pero Doña Amparo
tendría que luchar duro para ganar la guerra recientemente declarada contra el
abuso ejercido por el Tabaco; la devastación causada por sus aditivos, y el
interés —económicamente desmedido— de las tabacaleras.
De mi libro "La Voz de los Días"
M. Carmen Callado
domingo, 20 de marzo de 2022
Aunque nos confunda, sigamos leyendo
Crónica del día:
Escucho continuamente a gente escritora que para poder escribir hay que leer mucho, pero no hay nada más confuso que leer tanto para entender cada vez menos de lo que pasa en la calle, por las mentes, con los políticos, con las guerras y los fracasos, con el poco entendimiento, con... todo. La contradicción, la mentira, la desinformación, el despropósito, los bulos... Están ahí fuera, en los encuentros con amigos o conocidos, en los periódicos, las redes, los telediarios, las opiniones, los escaparates de plasma...
Por eso, voy a seguir leyendo, porque hay un mundo de realidades y verdades posibles en cualquier LIBRO y la mentira puede ser tan ficticia que bien puede ser creída, sin que duela. Y sigo comprando libros (aunque no me de la vida suficiente para leer todo lo que quisiera). Ayer cuatro joyas (creo) bilingües (porque en casa el gato Jorgete maulla inglés): John Donne - Aire y ángeles (Antología) Thomas S. Elliot-La tierra baldía. Fernando Pessoa-Las voces que me dicen. Stéphane Mallarmé-Una tirada de dados. Sobre todo porque mañana es el día de la Poesía y porque leo hoy a Luis García Montero, que dice, al respecto de la Poesía que: “aprendamos con ella que el sentido de la vergüenza es una virtud pública…No estaría mal aprovechar el día de la poesía para recuperar el pudor. Desde luego sería un primer paso evitar que las críticas se redujeran al insulto zafio o la mentira burda”. (fuente InfoLibre)
Cualquier libro, incluidos estos de reciente adquisición, podrán ser entendidos, en la profundidad de lo que esconden, como cualquier otro de temática diferente, claro, así como entendemos o confundimos la vida que nos pasa por encima. Por eso intento leer, pero me encuentro que también me pierdo en una sociedad fallida, porque cuando la gente da una opinión que no le pertenece, la opinión es un ente ajeno al individuo, que nos lía y confunde, que depende a quién leamos; pero que ni la verdad puede que la esté contando al que le damos credibilidad, ni la mentira es la verdad de quién la inventa y nos creemos…
¿Entonces qué hacer para no confundirnos, ni decir lo que no debemos o lo que no sabemos, o tan solo lo que nos convenga decir para confundir a quién nos lea?…No seré yo quién tenga la solución, porque me faltan centurias de lecturas para entenderlo, pero si hay algo que encierra mucha verdad, y ha llegado a convertirse en sabiduría popular es la reflexión de Aristóteles cuando dijo: “el hombre es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras”
Pues eso… Pero sigamos leyendo.
Carmen Callado,
La Voz de los Días.
domingo, 13 de marzo de 2022
MUJER CONTRA MUJER
Crónica de opinión: Leo, veo y siento; luego opino, de lo que pasa por las redes...
No deja de sorprenderme la maldad dialéctica de la que hacen “gala” tantas mujeres. Eso demuestra lo tantísimo que queda por conseguir en la lucha por la Igualdad y el Respeto. Mujer contra mujer. Una pena tremenda, ya que tanto se intenta luchar ante ciertos casos, también, en la guerra mediática de cadenas televisivas, pero, lo peor, el odio demostrado por tantas mujeres a una sola, a la que puedes creer o no, gustarte o no y, para eso, basta con no ver el programa que para y por ella, su historia y causa, se lleve a cabo (los mandos a distancia nos permiten cambiar de canal sin mover un músculo del asiento), porque lo que está claro que hablan porque ven los programas que demonizan, y de ahí a esa encarnizada dialéctica destructiva y de maldad para con ella, Rocío Carrasco, y se me ponen los pelos como escarpias, porque no deja de ponerse de manifiesto los pasos de gigante que nos queda dar por el camino a recorrer en ese acto que pretende ser un referente de unión y lucha como es el 8M, y la poca Igualdad que hemos conseguido, que el feminismo hace demasiadas aguas, todavía, y que el odio, repito, el descrédito y la alegría malsana porque una mujer sea tan desprestigiada en público, una vez más, alimenta la barbarie del despropósito, el ninguneo y el respeto obligado que deberíamos sentir siquiera, a la presunción de inocencia y de veracidad.
De igual forma, el argumento, tan manido, del recurso de los hijos, cuando hay toda una cátedra para atender de separaciones y desvelos inseguros en demasiados casos para con ellos, no deja tampoco de demostrar que más allá del hecho de parir, hay un mundo que descubrir por tantas madres que no ven más allá de lo irracional que a veces sucede: “entre la carne de mi carne y la sangre, si se derrama, pudiera quedar justificado, porque para eso he parido”…
Vi días pasados la Gala Musical, con motivo del 8M, titulada “Mujeres cantan a Rocío Jurado” y leo demasiado odio a causa de ello, y para poquísimos hombres que opinan, cientos de mujeres acribillan a su hija con sus dardos verbales tecleando odio malsano en las redes…
Vi “Rocío, contar la verdad para seguir viva” y quizá vea “En el nombre de Rocío” ¿Porque me gusta Tele 5? NO; porque me gusta tener una opinión sobre determinadas cosas que suceden a personas o cosas para intentar entender por qué suceden y, sobre todo, porque si algo pone de manifiesto una posible verdad ante legiones de opiniones, creencias e interpretaciones personales retorcidas y tergiversadas, para mí entender, siempre es la opinión de quienes en verdad entienden de lo que entender deben, desde el conocimiento y la imparcialidad y que no son otros, otras, que profesionales independientes, aquellas personas que conocen del mal que se padece y tratan, diagnostican, medican y ven las huellas indelebles del daño en el mundo inmenso que supone tantas veces ser mujeres que han sido despreciadas, humilladas y agredidas (demasiadas no pueden tener programas para contarlo, porque ya no hay vida en ellas que las habite) y, como leo en tantos lugares, a mujeres que odian sin remedio y que tristemente deviene de lo que otras tantas mujeres representan:
Mujer contra mujer.
La lucha por ser libres en un mundo de locos “cuerdos”, es una guerra fraticida entre quienes deberíamos ser iguales y no tiene, desgraciadamente, paz ni amor suficiente que la termine.
No hay que creérselo todo, dependiendo de quién sea quién cuente su vida. Pero hay que ser un mínimo de empático/a en esta vida de locura. Y si una historia no te llega o no te la crees, simplemente pasemos a otra cosa, pero de ahí a arrimar la llama a la hoguera y quemar viva a alguien porque no te gusta su relato, solo demuestra la bajeza, como ser humano, también, de tantas mujeres que no tienen ya no un mínimo de inteligencia, sino ni una pizca de corazón que ayude a respetar para poder ser respetadas.
martes, 8 de marzo de 2022
TEJIENDO IGUALDAD
Decía Pitágoras: Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres. (En Igualdad lo añade la lucha)
Hoy es el Día Internacional de la Mujer. Atrás quedó lo de “trabajadora”, porque no es necesario acompañarnos de adjetivos para que seamos, pero sigo pensando que no tendríamos que celebrar tantos días internacionales de: porque eso ya sería que estamos reconocido/as, todo/as, habitantes de este planeta y somos iguales, sin distinción de razas, credos, ni sexos... Pero tenemos que seguir luchando por demostrar la autosuficiencia, que no necesitamos en un momento u otro un hombre o una mujer para sentir que no estamos solos ni en lucha continua; y con tanta discriminación que aún nos rodea, cuando el mundo se vuelve un infierno de desamores desiguales y solitarios. Pero también es que, por esa fuerza que nos acompaña, siempre podremos ser nosotro/as mismas con nuestra soledad y circunstancias, sin que nadie tenga que arrimarnos un hombre o una mujer, para apoyarnos… Pero (y surgen los peros, irremediablemente), tenemos que seguir reivindicando la #Igualdad, porque sin ella no hay mujer ni hombre que se precie que sea capaz de vivir como deben marcar los cánones de una vida basada en el RESPETO MUTUO.
viernes, 4 de marzo de 2022
FLORES PARA UNA GUERRA
Lo escribí en cualquier guerra, pero sirve para todas, porque nunca terminan. Son una espiral de odio e intereses. Yo, siempre positiva (aunque difícil me lo ponen), espero el milagro de la vida y que las balas no cercenen vidas...
La lluvia había sembrado sus lágrimas por los terruños ásperos que heredó aquél invierno, cuando su padre cerró los ojos, definitivamente, para no ver la desolación a su alrededor recolectando miserias.
Pero él, como tantos otros, despediría los besos de su amada en el andén, mortecino y frío, de la penúltima estación en unos minutos. La guerra reclamaba víctimas y los mandatarios no aceptarían un no por respuesta. Su madre escondía lamentos en el pañuelo gastado y le guardó un beso en el bolsillo.
—Para el camino, hijo, por si no tienes nada que llevarte a la boca. Le había dicho mientras ella también regaba la tierra con su pena.
¿Cuánto tiempo había transcurrido desde que emprendiera el viaje? Ya había perdido la cuenta. Se aconsejó intentar dormir un poco, porque al amanecer, otro amanecer, él, junto a los macilentos y agotados soldados que se hacinaban a su lado, deberían asaltar, como cada día, durante meses, en tantos años y demasiadas penas, a la población hambrienta, a la que ya no le quedaba ni el recurso de un sueño bajo las bombas.
Pero aquella amanecida de escarcha no fue de fuego cruzado. Cada vez que un gatillo era apretado, una hermosa flor acariciaba al viento inundando las ruinas y cambiando el fétido olor de la muerte.
Él no tardó en darse cuenta. Sabía que Ella, su madre, era una Maga escondida entre pucheros. Y aquella mañana, que los besos sabían a sal y despedida, le había guardado semillas de Paz en el bolsillo.
(Ojalá, quizá, algún día)
Carmen Callado
sábado, 1 de enero de 2022
PLIEGUE EN EL CORAZÓN (el brindis de anoche)
Anoche solamente pedí (como siempre) salud para mí y los míos. Pero esta mañana he comprendido que también debía pedir opulencia, por eso de que dicen que el Universo es más condescendiente con aquellos que no le ponen límites. Pero no pedirla para mi, sino hacer fuerza en el deseo de una mujer que anoche me llegó al alma con el brindis que hizo, que me dejó con un pliegue en el corazón que no sé como plancharlo.
Alzó una copa con apenas un sorbo de sueños. Pidió dinero para poder ser algo feliz, porque la salud ni la tenía ni la iba a recuperar. En esos momentos solo se me ocurrió decirle: pide para que no vayas a peor. Pero lo tiene claro. Demasiados dolores en las comisuras de un cuerpo maltrecho desde niña. Pies que apenas alcanzan centímetros de suelo sin tropiezos y un alma encerrada en el miedo de la soledad. Por eso pidió dinero para el nuevo año, porque ha oído que aunque no da la felicidad, sí que ayuda… Y esa es la ayuda que busca desesperadamente. Quiere dinero para conseguir aquello que le haga sentirse mejor en un cuerpo que no le aguanta tanto invierno (aunque fuera verano) y cree que si logra asomarse a una ventana diferente y puede ver pasar la vida recorriendo la calle llena de algarabía habrá conseguido todo lo que solo la salud (de tenerla) no puede darle…
¡Ufff!..
Yo no sé bien como se pide al Universo para lograr los sueños de otros. Me gustaría saber envolver en posibilidad el brindis de anoche de esa mujer cuando las uvas deglutieron los imposibles de otra espera y hacer magia con los sueños de su necesidad.
Pero lo voy a intentar, porque todos llevamos dentro la fuerza de lo posible para lograr encender una luz cuando es la oscuridad la que nos envuelve.
Tengo todo el tiempo para lograrlo…
Ahora me encuentro rodeada de tres gatas que me miran como escribo lo que se me escapa a borbotones con el reclamo de croquetas en sus ojos hermosos. Ellas son felices y libres. Y dependen de mí. Como la mujer que anoche brindó por ser feliz de otra forma desde lo que no tiene…
Creo que me espera una tarea tan hermosa como los ojos de todos los gatos y gatas que me rodean…
Carmen Callado,
La Voz de los Días.
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