Salón de palabras

Bienvenido/a. Has abierto una puerta a un mundo mágico. La Voz de los Días tiene la facilidad de convertir la cotidianidad en sueños posibles, de hacernos ser lo que siempre hemos querido ser; volar con la libertad de un pájaro, dejar que la imaginación nos lleve a aquellos lugares que nuestro cuerpo no se atreve, o a veces no puede... En definitiva, ser nosotros. Leerme - me permito lector/a ser osada-, será para ti la prueba de que la Palabra consigue, y en este rincón especial al que has llegado, que poco a poco te quedes atrapad/a y no quieras seguir dando vueltas en busca de lo que ya has encontrado... En este libro cualquier sensación se parecerá más a un sueño que a una posibilidad. Ponte cómodo/a... Y si quieres conseguirlo, tus deseos son órdenes.


martes, 20 de septiembre de 2016

EN VOIX VIVES 2016

Estar con "La Voz de los Días" en el calor humano (y derretidos a 40 grados a la sombra) en un Toledo chispeante de palabras y poemas. Sentir la emoción al recibir un beso de personas que nunca antes te vieron y decirte "me has hecho ir allí", O, como aquella chica que me dijo "perdona que no me quite las gafas, pero tengo los ojos llenos de nostalgia (qué hermosa poesía). He llorado con "Se llama Olvido"... Eso no tiene precio. O todo el  valor, según se considere,  si el mejor pago que se espera es llegar  a la gente desde la Palabra. 

La noche que todo acabó, tuvo magia. El entorno de música a ritmo de Justicia Poética, fue el colofón de tres días donde la ciudad entera vivió sumergida entre el Tajo y la Poesía. 

Cuanto ha llovido desde que en el Castillo de San Servando yo quise aprender a modelar cerámica a mano (tenía 17 años y prisa por comerme el mundo) y he acabado allí en una noche donde hay que digerir lento tanto verso.







sábado, 13 de agosto de 2016

En la Cuerva Literaria de Barrax


Por segundo año he estado en Barrax. Un pueblo de Albacete donde el Quijote sigue trotando frente a los molinos. Donde se comienza recitando a la sombra de ese Molino de Viento que permanece inalterable al paso del tiempo y se termina bajo las estrellas y junto a una luna a la que imagino guiñándonos un cráter.

PASADO PRESENTE y FLORES PARA UNA GUERRA fueron los relatos de prosa poética que escogí para narrar acompañada a la guitarra por el grupo "Entre Son y Compás" que hicieron más hermosa a la Palabra con "Recuerdos de la Alhambra". Un lujo estar ahí y poner voz a otro día del calendario.

El primer relato lo escogí del libro "La Voz de los Días" y de un sueño posterior, ese canto a la Esperanza para que los mandatarios de turno, no sigan fabricando muerte y podamos cambiar balas por flores.

A veces mi voz falla. Pero siempre espero que la palabra acierte.


martes, 5 de julio de 2016

VUELO RASO



Segundo micro (dos de dos) seleccionado para la antología "Diversidad Literaria". El lema era "La Primavera".  Eso de la "sangre altera", siempre lo entendemos como esa forma de sentir que nuestra sangre es savia nueva, que la estación del año nos alegra, excita, motiva... Pero también nos libera. Yo así quise liberar a la mujer del micro-relato. En cinco líneas (las máximas permitidas para contar una historia), quise que la mujer rompiera sus cadenas. No importa el tiempo transcurrido, hay hombres que no se regeneran ni con todas las condenas... Pero yo siempre intento encontrar una salida para toda mujer engullida por la rutina, rota por el desamor, maltratada de cualquier forma ... Al menos eso es lo que me permite la magia de la Literatura.

Aunque cueste remontar el vuelo, se puede lograr si no hay miedo a comenzar de nuevo... Poco a poco,  con un vuelo raso...

Ni siquiera has llamado antes de entrar. Recorres de una mirada la vida perdida que se quedó entre las paredes de esta casa cuando, de un portazo, rompiste la primavera recién nacida. Ahora, en el otoño  en el que te envuelves, tu compañía no será mi soledad. Ya no. Puedes quedarte. Toda la espera, vacía, para ti. Yo siempre tuve la maleta preparada.






martes, 21 de junio de 2016

En el 25 Maratón de Cuentos de Guadalajara


Llegar a Guadalajara y vivir sus calles.


Narrar cuando las calles aún no están puestas.



Con mi credencial de cuentista.



La primera vez que narré sin que una página me acompañara. (Hice lo que pude) En 46 horas ininterrumpidas de cuentos, aunque el sueño te atrape, la ilusión está despierta. Ha sido un placer estar ahí. 


Algunas imágenes del 25 Maratón de Cuentos de Guadalajara. Llegar al Palacio del Infantado el sábado y entrar en la magia de la ciudad. Los sueños sueltos, las calles repletas. Yo, en el Zaguán, temprano, allí donde narró la madrugada, pero no por ello menos mágico. Quizá otro año pise el escenario grande, quizá prefiera el pequeño, porque para la Palabra y los Sueños no importa el espacio. Narré "La Fuerza de las Palabras" y las llamé cuento-historia de realidad y fantasía. Porque es así como lo creé aquél verano, como lo viví, como lo soñé; como lo cuento. Eran esas las palabras y no otras, las que quise llevarme. No son nuevas, pero tampoco son las mismas… (La excesiva luz del escenario no enseña mi cara, pero mi voz siempre es la misma), saldrán de mi boca como salieron de mi imaginación… Libres y mías. Por eso las regalo… Y esta vez, las traviesas Palabras se hicieron Guadalajara en sus calles, sus gentes, sus sueños...



Aquí estoy, a esa hora temprana en que me tocó contar lo que quisiera. Mi nombre ya es Guadalajara y cuentos.


Esta fotografía me encanta. Demuestra como los cuentos siguen despiertos en la madrugada (aunque alguna organizadora se rinde) y las cuentistas se tapan con mantas de junio. Fueron tres días de cuento. Si la fuerza me acompaña, volveré...

sábado, 23 de abril de 2016

EL LIBRO Y LA FLOR



Envuelto en primavera el jardín exhala aromas nuevos. En un baile de mariposas, el Libro se abre tierno en las manos  de la  mujer de rostro hermoso; que ha quedado dormida en el silencio de la tarde cálida.
—Ven, le dice en tono acariciador el Libro a la Flor que, frente a él, esparce su aroma. Y ella, de aterciopelada piel, se deja mecer por la brisa fresca de sus hojas. —Voy a contarte la historia de nuestros antepasados. —Le susurra, mientras aspira su aroma. Ella, tímida, posa sus apasionados ojos en el cuerpo tatuado de palabras.
—Erase una vez una Flor y un Libro. La Flor, contenía en su rostro toda la belleza. El Libro, la sabiduría. Juntos se habían propuesto recorrer el camino abierto por el Corazón.  Querían saber de las mismas cosas y aprender el misterio de la Vida; para contribuir juntos al nacimiento de un Mundo Mejor.
El día que se encontraron, la Flor se balanceaba mimosa y perfumada en su tallo cubierto de hojas tiernas; mientras que el Libro había sido olvidado en una piedra cubierta de musgo,  por un niño despistado y juguetón. Pero la Magia, oculta en el Árbol de la Sabiduría, se había confabulado para que ellos se re-conocieran.
—Hola, dijo la dulce voz de la Flor, cuando el Libro, abierto sobre la roca por el suave soplido del viento, le miró silencioso, pero decidido.
— ¡Qué…qué bella eres! —Balbuceó, ante el rubor que le abrasaba al sentir sobre su cuerpo el aroma limpio y fresco de su aliento.
— ¿Qué haces aquí, tan solo? —Le preguntó al Libro con vocecilla matizada de inocencia.
— ¡Bah! Hay veces que no me valoran lo suficiente, pero los niños son así. Prefieren llenarse la cabeza de pájaros que de las letras que emanan las bellas palabras. Aunque yo no me dejo amedrentar por el desánimo. Ya les llegará el tiempo en que me buscarán para conocer todo lo que contengo en mi interior. Ahora, mi amigo se ha olvidado de mí por haberme traído a regañadientes. Ha salido corriendo a la captura de lagartijas, sin darle importancia alguna a todos mis conocimientos.
— ¡Ah, vaya! si que pareces importante.
—Perdona, si te parezco engreído; pero sí, lo soy.
— ¿Y qué es lo que de ti se puede aprender, para ser tan importante?
— ¡Oh! No acabaría de contarte. Necesitaría siglos a tu lado para que pudieras entrar en mis pensamientos. Llevarte a caminar de mi mano por la Naturaleza que en mí se contiene. Dejarte sentir en la piel el amor sublime de los amantes. Que vieras a través de tus ojos, mi vida de viajero. Darte ayuda de consejero en tus peores momentos. O, que pudieras comprobar, como se pueden salvar, también gracias a mí, los cuerpos enfermos de mala salud y aburrimiento… Bueno, para qué seguir. Tú eres demasiado joven. Aún no podrás comprender todo lo que yo puedo ofrecer.
— ¡Sí, sí que eres engreído! —Le espetó la Flor, estampando dos gotas de rocío en el lomo grabado de purpurina. Hay que ver qué sobrado estás de ti mismo. Yo, por ejemplo, no soy tan erudita. Pero no me infravalores; que, aunque tierna y menuda, puedo ser tan importante como tú.
—Explícate.
—¡¡Ahhh!! Lo que una mujer tiene que esforzarse para que se la entienda… Para que te enteres, Libro; soy regalo para la vista. Mis aromas inundan los sentidos de las gentes. Cuando la vida nace, me llevan a poner el primer beso en la feliz mamá y una caricia en la piel reciente. Otras veces, me envuelven en lazos para asistir entre azahar a las uniones que se esperan imperecederas. Creciendo con la edad, también me eligen para adornar los años. A los buenos estudiantes —que, a lo mejor tú les has enseñado lo que son, no lo pongo en duda—, se les premia con un abrazo mío entre sonrisas. Y, para no extenderme en mis poderes e importancias: hasta a la Muerte, en su último paseo por la Vida, se le merma su fealdad al ir junto a mi belleza.
—Entonces —convino el Libro—, estamos hechos el uno para la otra. Juntos podemos cambiar al Mundo. Aunque eso sí, te prevengo; no va a ser fácil.
—No importa; me gustan los retos. Pero, imagínate: sumada tu persuasión a mi delicadeza, podemos conseguir que la dura y triste realidad se conviertan en un camino de rosas.
—Bueno, bueno, no seas tan presuntuosa. Porque será también necesario un camino hecho de palabras.
—Vale. Dijo la Flor. Yo siembro el jardín para que florezca, y tú lo abonas de conocimientos.
Durante mucho, mucho tiempo, el Libro y la Flor se afanaron en su empeño de engrandecer el mundo que soñaron. Más, como se imaginaron, no fue tarea fácil. Las palabras contenidas en la sabiduría del Libro, nunca fueron suficientes. Tampoco el cálido y acariciador aroma de la Flor, hicieron sucumbir al fétido olor de la incomprensión y al odio arraigado en las envidias.
Los siglos han ido creando libros nuevos y flores diferentes. En ambos se contienen ingredientes para escribirse siempre una nueva Historia; pero aún no ha sido posible el entendimiento entre las gentes que, a veces, sólo a veces, esparcen al viento semillas de buena voluntad.
La tarde había caído sobre los brotes tiernos de la higuera. Los gatos maullaban al amor junto a las esquinas del deseo.

La hermosa mujer, que se había dormido al sopor del calor del verano, despertó abrazada al Libro que, silencioso y cálido, la inundó con aroma a flores frescas.

viernes, 1 de abril de 2016

SIEMBRA DE PRIMAVERA



Hoy, la Voz de los Días ha estado, de nuevo, en la Siembra de los Libros que, como cada trimestre, con el cambio de estación, lleva a Cabo "El Club de los Libros Perdidos de Tobarra".

Hemos estado, también,  con TV de Castilla-La Mancha, en su programa "Ancha es CLM", que ha querido ser testigo con amabilidad y buen hacer de estas dos profesionales  y han grabado una Siembra tan especial como mágica. 

Sabemos que los libros nos permiten ser lo que queramos ser y nos ayudan a paliar cualquier día cuajado de tristezas. Salir de nuevo a las calles, en la recién estrenada primavera, no es mera rutina, pues en Tobarra hay muchos motivos para soñar de la mano de la Literatura.

En cualquier rincón, en aquella esquina, en el supermercado, en el parque o en el autobús... tienes una excusa para viajar sin pagar billete...


lunes, 21 de marzo de 2016

SIEMBRA EN SOLITARIO


Día internacional dela Poesía.

Hoy es el día en que la primavera nos hubiera traído una nueva Siembra de Libros. La lluvia podría haber regado las páginas que esconden semillas y secretos. Pero estamos en Semana Santa y lloran por las esquinas las vírgenes y los duelos. Quizá hoy, en esa Procesión del Recuerdo, alguien se acuerde de que los libros no mueren ni las palabras perecen. Quizá hoy sea un buen día para no olvidar que debemos leernos entre capuces y tambores, y sacar un buen aprendizaje del peso que cargan las conciencias bajo el palo.

Quizá hoy, en estos momentos, alguien encuentre un libro entre los nazarenos, porque yo, en solitario, he salido a sembrar libros, cuando el cielo mortecino lloraba ausencias. 

Porque no sólo de vía crucis vive el hombre y, por aquí, hay muchas piedras donde esconder tesoros.


(Libro comprado el viernes pasado en Valencia. En una librería abarrotada de fallas. El título fue un encuentro (quizá causal) con el día de la Poesía que es hoy. El autor uno de los buenos para disfrutar).