Salón de palabras


Lector, conseguir este libro es traspasar la delgada línea que separa la realidad de la fantasía. Las palabras en él contenidas pueden ser muy convincentes; igual liman asperezas que urden tretas, pueden envolverte en abrazos de ternura, hacerte soñar o reír a carcajadas, por lo que será mejor que te pongas cómodo en tu rincón favorito y lo disfrutes. Te aconsejo que no pierdas de vista ni una página del libro.



jueves, 31 de diciembre de 2015

LA DESNUDEZ DEL CALENDARIO




Tantas veces le he visto quitarse la ropa, que ya ni me sorprende. Pero es un hecho su completa desnudez, sin pudor, ante tantas miradas. Aunque le ha llevado su tiempo, porque un calendario que se precie no coquetea con la frivolidad de un desnudo desinhibido y rápido, ante cualquiera. Es como si prefiriera insinuar más que mostrar su cuerpo tatuado de números y fechas que, a su vez,  dejan a la vista las muescas que le graban las esquinas dobladas por las que ha visto pasar sus días. Ni más ni menos que 365, o 366 si el calendario se levanta bisiesto y le regala unas horas más a un mes que, sin remedio, seguirá siendo el más pequeño de la hoja.

Sea como fuere, el caso es que se nos acaba otro año más en todo, 2015 cumplió su cometido. No quiero pecar de aguafiestas, pero más que acabar, se escapa, porque a quién más y a quién menos, se nos escapan momentos, oportunidades, sueños... y cada vez tenemos más días y menos tiempo… Por eso, como la ocasión la pintan calva, y ya que esto de desear buenaventuras de fin de año es tradición, que mejor ocasión para no perderse en tonterías y que afloren los mejores sentimientos, sin resentimiento, y un deseo que lanzo al viento y es que en 2016 yo pueda seguir siendo La Voz de los Días, porque hay mucha vida que contar y mi deseo es que  me leáis

Gracias calendario por haber estado tantas hojas cerca y darme la oportunidad de ver cómo te desnudas cada vez que cumples años, a  mi lado.

Que el año que comienza sea para todos como cada quién en sus sueños quiere lograr  y la Salud nos ayude a seguir junto a calendarios que se quitan la ropa y la vergüenza...

Y la Paz, por favor, la Paz... 


1 comentario:

  1. Hermosas palabras querida Mª Carmen, las hojas del calendario pasan sin sentir pero latiendo a la vez incesantemente, ruedan los años igual que las hojas en septiembre, la desnudez de los días sabe a gloria si existe esa "paz" dichosa.
    Besos y feliz fin de semana.

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