Salón de palabras


Lector, conseguir este libro es traspasar la delgada línea que separa la realidad de la fantasía. Las palabras en él contenidas pueden ser muy convincentes; igual liman asperezas que urden tretas, pueden envolverte en abrazos de ternura, hacerte soñar o reír a carcajadas, por lo que será mejor que te pongas cómodo en tu rincón favorito y lo disfrutes. Te aconsejo que no pierdas de vista ni una página del libro.



domingo, 19 de octubre de 2014

LUISA: La cuarta pasajera.



FRAGMENTO:

...Luisa quería subir hasta allí para quedarse; ya no volvería al pueblo manchego donde vivió en un tiempo marcado por el destino. Fue entonces cuando llegó el viento y se la llevó. Sus cenizas. Las de su último viaje. Quedaron en un rincón tatuado de verde y roca, que olía a tierra húmeda de llanto y brisa; de gotas de agua que bendijeron su llegada y la acogieron entre sonrisas frescas.
Miré al cielo encapotado y se lo pregunté. ¿Tenía que ser yo quién viniera contigo,  acompañando a tu hija, verdad? Y sonrió la nube de algodón blanco.
Así fue como la acompañamos en su último vuelo bajo, y fuimos testigo de su ascensión al infinito.
Me sentí dichosa de saberme elegida por ella.

¿Que quién es Luisa? Un ser de los que nunca mueren. Junto a su esencia hecha de memoria eterna.

Otra Gata más. Así en la Tierra como en el Cielo.