Salón de palabras


Lector, conseguir este libro es traspasar la delgada línea que separa la realidad de la fantasía. Las palabras en él contenidas pueden ser muy convincentes; igual liman asperezas que urden tretas, pueden envolverte en abrazos de ternura, hacerte soñar o reír a carcajadas, por lo que será mejor que te pongas cómodo en tu rincón favorito y lo disfrutes. Te aconsejo que no pierdas de vista ni una página del libro.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

UN HUECO ENTRE LOS MEJORES




La sorpresa del día me la he llevado paseando la tarde. Mi libro, La Voz de los Días, luciéndose entre algunos de los considerados mejores; y esto no ha hecho más que empezar... El libro está dando que hablar y de leer...Como quién da de comer al hambriento (de palabras).

Digo yo, —que soy de las que cree que nada es por casualidad, aunque ahora me permita un dispendio emocional— , que estar delante de Paulo Coelho, al lado de Stephen King, a la izquierda de Frederik Forsyth, e incluso del “abuelo que saltó por la ventana y se largó”; es para tomar nota, y un aviso a navegantes; sobre todo, porque no hay que perder de vista que, lo que empieza con buen pie, no hay razón para pensar que no se verá acompañado de, al menos, un buen par de zapatos…O, lo que es lo mismo; un hermoso, cálido y largo paseo, hasta arribar en un gran y maravilloso puerto literario.

El libro ha comenzado su andadura entre la magia que procuran las palabras y las emociones que es capaz de poner en el corazón de las gentes a las que ha arrancado sonrisas y alguna lágrima. Y, si eso no es comenzar con buen pie, que venga la décima musa y lo vea.